Hablar de ti mismo o de tus productos en vez de los beneficios que pueden obtener tus clientes
Somos la compañía número 1, estamos establecidos desde 1980, nuestro fundador tiene 3 carreras universitarias… ¿¡A quién le importa!? Seguramente no a tus clientes.
Tus clientes están interesados en una sola cosa: “¿en qué puede beneficiarme tu producto o servicio?” Por lo tanto, diles exactamente como tu producto/servicio los va a beneficiar. Por ejemplo, como hará que ahorren/ganen dinero, los haga más jóvenes, ganaran seguridad, subirá su autoestima etc.
Tus clientes compran beneficios no características, háblales de lo que entienden no de características: Este coche tiene frenos ABS, sistema BVJ, aire intercomunicador, ruedas de calibre 30/65, inyección multipolar diseccionada…. Si te fijas este idioma solo lo entienden los técnicos, y tu cliente no tiene por qué entenderlo. Lo que si entiende es, que cuando pegue un frenazo el coche no perderá el control, no derrapará en el asfalto y su familia y él disfrutaran de una seguridad añadida, de un consumo mucho más bajo.
Habla en su mismo idioma, no deslumbras a nadie hablando como hacen los médicos, que dicen hematíes en vez de globulos rojos o presión diatólica cuando tendría que decir alta o baja.
Estro se consigue haciendo preguntas y estando muy atento a lo que tu cliente tiene que decirte, sigue haciendo preguntas hasta que no te quede duda sobre lo que necesita tu cliente. Tu eres el que más sabe sobre tu producto y características, y tus clientes lo sabrán valorar.
Francisco Beltrán
Material de Escalada.COM